¿Cuál es el sentido de tu vida?

Todos y cada uno de nosotros necesitamos tener motivos para vivir. Necesitamos sentir que hemos venido a este mundo con algún fin.

Cuando somos pequeños, nuestra misión es crecer, aprender, jugar, observar y entender a través de nuestros familiares y amigos que nos gusta más y sentirnos felices al hacer o practicar nuestra pasión.

Nuestro sentido de vida cuando somos niños es ser felices, si, algo tan básico, como reír, y entregarnos a explorar cada día con una nueva ilusión. Cuando crecer y somos adolescentes quizás ya vamos sabiendo que queremos en esta vida, o por el contrario nos dejamos llevar por los deseos de nuestros padres y por las personas a las que admiramos. Ese es el motivo por lo que muchos niños en los años 80 o 90 querían ser policías, bomberos, médicos, etc. Todos hemos querido ser importantes y ayudar a los demás. Eso sería un buen ejemplo del sentido de vida.

Cuando nos hacemos mayores, mayoritariamente, tenemos que tomar decisiones. Cada decisión es un riesgo que debemos de tomar, y si nuestros ejemplos de vida, nuestros padres o nuestros amigos son prudentes o miedosos, nosotros después de observarlos tendremos una conducta similar.

Nos deberían de enseñar como relativizar, pero, sobre todo, nos deberían de enseñar a equivocarnos. Equivocarnos siempre nos lleva a una lección de vida, siempre nos lleva a ver que la equivocación nos da un nuevo sentido de vida. Equivocarse no debería de ser una vergüenza, ni un castigo. Equivocarse en según que sociedades es un reflejo de sabiduría, cómo por ejemplo en EE. UU.

En la vida debemos de tomar decisiones, equivocarnos y explorar nuevos horizontes y luchar por cumplir nuestros sueños. Ese seria nuestro sentido de vida hasta conseguir ser autosuficientes económicamente trabajando en lo que se nos dé bien.

Tanto da como nos ganemos la vida, tanto da como vivamos, lo importante es sentir que nuestra vida tiene sentido. Nos enseñan a ser responsables, a ser buenas personas, pero, no nos enseñan a vivir. Cuando somos adultos, todos conocemos a personas con sus sueños frustrados, personas que nunca lucharon por aquello que hubiesen dado su vida. Es tarde cuando nos damos cuenta de que la vida pasa, es tarde cuando vemos que el miedo se ha apoderado de nosotros y no somos capaces de cambiar nuestro destino. Muchas veces por el que dirán, otras por miedo a defraudar a los nuestros, pero sobre todo porque nunca nos han enseñado que equivocarnos es de sabios. Dicen que el que no lo intenta es un fracasado, y yo añadiría, que si no lo intentas nunca tendrás confianza en ti mismo. Cuando tú guías tu vida, puedes hacer y deshacer el camino que andas tantas veces como quieras. Es como cuando somos pequeños, y tuvimos que aprender el camino de casa al colegio, no pasa nada, nos equivocamos y después rectificamos hasta que aprendemos a ir y venir del colegio solos.

La vida es eso, saber que sólo nosotros podemos y debemos tomar nuestras decisiones. Nuestra vida, feliz o infeliz, nos pertenece, y por eso debemos de buscar nuestro sentido de vida. Cuando somos padres, quizás, para algunos, el sentido de vida es ver crecer a sus hijos. Para otros, el sentido de vida es hacer felices a otras personas, pero dar felicidad a otros, es demasiada responsabilidad. Si obramos intentando que los demás sean felices por nuestros actos, estaremos cargando con una responsabilidad que no nos pertenece. Todos y cada uno de nosotros debemos de tomar nuestras decisiones, todos debemos saber que, si otra persona toma una decisión que no nos beneficia, no entendemos o no aprobamos, no es nada personal. Esta persona es libre para tomar su decisión y equivocarse, tiene derecho a pensar en ella, tiene derecho a escuchar nuestro comentario y tiene derecho a obrar según sus intereses. Su decisión la toma según sus experiencias vividas, y nunca debemos de pensar que es algo personal contra nuestra persona. Debemos de respetar esa decisión y saber que su decisión es su aprendizaje, su decisión es la lucha por su sueño, quizás, sea el camino para encontrar su sentido de vida.

Nunca deberíamos tomar decisiones por miedo o por contentar a otra persona, sea nuestra pareja, sea nuestro hijo o sea nuestro mejor amigo. Las decisiones son nuestras, igual que nuestros errores, por ese motivo vamos a aprender cada día.

Siempre estamos a tiempo a cambiar nuestro camino, siempre podemos empezar de nuevo ese camino que nos lleve a nuestros sueños.

En un viaje a Bolivia, en un hospital, leí una frase que decía así:

“Hay personas que mueren a los 30 años y los entierran a los 80”.

Es una frase que trata de esto, de vivir, de buscar nuestro sentido de vida y vivir plenamente hasta la muerte. No se trata de vivir como los demás quieran, no se trata de hacer lo que los demás quieran, se trata de ser nosotros mismos los que tomemos nuestras decisiones para bien o para mal.

Cuando luchas por tus sueños, siempre tienes un motivo para vivir, siempre tienes ganas de volver a empezar. Si vives la vida de los demás, si haces lo que los demás esperan de ti, nunca tomaras esa decisión que a ti te hace feliz. La vida es increíblemente bonita cuando la vives desde tu interior, la vida es apasionante, la vida es corta y por ese motivo no debemos de perder el tiempo en contentar a los demás.

No se trata de dejarlo todo y volverse loco, si tu pasión es cuidar a los tuyos, si ese es tu sentido de vida, vive esa pasión y ese amor por los tuyos para encontrar tu felicidad y sentirte vivo. Todos y cada uno de nosotros somos diferentes, todos tenemos sueños distintos, y por eso nadie más que nosotros sabemos lo que realmente nos hace felices. Desde “I leave” www.ileave.es te invitamos a que tus sueños y tu sentido de vida lo compartas con tus seres queridos. En nuestra app podrás redactar dedicatorias donde agradecerás el apoyo incondicional que te han dado, escritos donde podrás expresar tu amor reconociendo el apoyo incondicional que te han brindado tus seres queridos.

Busca tu “sentido de vida” y haz que tu vida sea lo más parecido a tus sueños.

“Recuerda: no mueras a los 30 años y que te entierren a los 80 años”.

Vivir sólo depende de ti, encontrar y disfrutar de tu sentido de vida es lo más bonito que puedes hacer en cualquier momento. No pierdas el tiempo buscando excusas, mira dentro de ti y vive como siempre has soñado, quién te quiera bien y bonito respetará tú decisión.

 

 

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