Reflexiones en vida sobre la muerte.

Ha fallecido hace muy poco un amigo mío. Un amigo de toda la vida, ya qué mi primer recuerdo lo tengo en mis primeros años de colegio en fotografías que guardo como oro en paño. Falleció después de pasar un mes en la UCI. Esta muerte me ha hecho reflexionar mucho sobre la muerte en esta última semana.

Os explico cómo lo he hecho gracias a la app de I Leave.

Un día me desperté por la mañana y encontré un SMS en mi teléfono móvil, no entendí muy bien de que se trataba, pues el texto era algo extraño.

Decía:

¿Conoces a Jose Maria …….?

Jose Maria está preparando la despedida de esta vida. Cuando esto ocurra, quiere que te avisemos.

Para esta persona, es importante que formes parte de su lista de seres queridos. Acepta o rechaza su petición pulsando este enlace.   “ACEPTAR O RECHAZAR”.

Este mensaje lo recibí el verano pasado, pero cómo el SMS me impactó no lo borré, se quedó almacenado en mi teléfono. Al día siguiente del entierro de mi amigo lo busqué y encontré un enlace a la web donde pude descargarme la app.

He empezado imaginándome cómo hubiese organizado su funeral mi amigo, y que dedicatoria me hubiese escrito. Asistir a su funeral me sirve para organizar el mío, y pensar en sus posibles palabras me ha hecho reflexionar sobre que escribir yo para el grupo de amigos del colegio.

En mi funeral quiero que todos los que tengan alguna imagen conmigo se la envíen a la persona confidente (persona que designo en la app para que se encargue de llevar a cabo mis ultimas voluntades). También he escogido dos canciones que quiero compartir con todos los asistentes a mi último adiós mientras en una pantalla se van visualizando todas las imágenes recibidas de familiares y amigos más unas cuantas imágenes que destacan grandes momentos que he vivido. Mi actitud en vida siempre ha sido ver la parte positiva de todo lo que me ha ido sucediendo, por eso quiero que en estos momentos difíciles donde muchas veces no sabemos ni como expresar nuestra pena, ni nuestras condolencias a los familiares, quiero que todos piensen algo bonito de mi (todos tenemos alguna parte bonita como personas) y al dar el pésame a mis familiares les digan “algo bonito de mi”.

Tengo claro que habré fallecido, tengo claro que ya no podremos charlar, ni compartir risas, ni reunirnos con cualquier excusa, pero lo que si podrán hacer por mi es mantener vivo mi recuerdo en ellos. NO quiero que piensen en lo que no podremos vivir (eso ya no será posible), quiero que piensen en lo que juntos hemos aprendido, en lo que juntos hemos vivido. La vida es un aprendizaje continuo, y, aunque nos pese mucho, la muerte forma parte de la vida y de ese aprendizaje.

La dedicatoria que he reflexionado para mis amigos de toda la vida es la siguiente:

 

Barcelona a 14 de febrero de 2020.

Queridos Reyes Magos (si, habéis sido como Reyes Magos en mi vida) os pido que en esta última carta no perdáis detalle de lo que pido.

La muerte ha llegado, no sé cuándo recibiréis esta dedicatoria que os dedico con mucho amor después de la muerte de un muy buen amigo nuestro que falleció el mes de febrero de 2020. Os puedo asegurar que tengo muchas ganas de vivir, que lucharé siempre por los míos y que seguiré aprendiendo y luchando por mis ideales hasta que fallezca. He tenido la suerte de teneros a todos vosotros como parte de vida, hemos compartido buenos momentos, risas, opiniones, cenas, comidas, deporte, etc. Lo más importante es que siempre que nos hemos necesitado nos hemos tenido, demostrándonos que nuestra amistad ha sido incondicional en todos estos años. Estoy feliz con mi puzle de vida, cada uno de vosotros sois una pieza de mi puzle que hoy por fin se ha completado.

Vuestras piezas son de colores, cada uno de vosotros tenéis un color, cada uno de vosotros habéis escrito una parte bonita de mi vida. Hemos pasado juntos la niñez, la adolescencia donde descubríamos jugando como ser mayores. De adultos hemos seguido juntos forjando cada uno de nosotros nuestra familia, casarnos, vivir en pareja, tener hijos, momentos de alegría y algunas penas cuando alguno de nosotros tenia un problema. En las bodas parecía que fuese ayer que empezaron nuestras andanzas donde con sólo mirarnos sabíamos que la íbamos a liar. En el momento de redactar la carta, casi todos tenemos hijos, y eso es un punto de unión, cuando nos vemos nos ponemos al día de como andan nuestros hijos que son nuestro sentido de vida. Si, la vida es eso, saber por lo que luchar, saber por lo que vivir. Por mi parte, si reflexiono, os puedo decir que he vivido tanto o más de lo que nunca hubiese imaginado. La vida me ha sonreído pese a darme momentos amargos, momentos difíciles donde superar esas dificultades me ha hecho ser la persona que soy en este momento.

Si estoy agradecido y feliz es porque lo vivido ha sido intenso, ha sido bello, ha sido un aprendizaje donde cada pena se convertía con el tiempo en una alegría al ver que nunca estamos solos. Os quiero mucho y por ello os pido que no estéis tristes, os pido que no tengáis pena. La vida tiene un final, la muerte, esa que nunca sabemos cuando llegará. Pero como la muerte llega sin avisar, por ese motivo, decidí escribir esta dedicatoria para recordaros que nos debemos a los nuestros y que debemos luchar por conseguir nuestros sueños. Nunca es tarde para conseguirlos, nunca para cumplirlos. Todos sabéis que yo me matriculé para estudiar psicología por segunda vez el año 2018, con cuarenta y ocho años y que fue de lo más bonito en mi edad madura.

Por favor, acordaros de que la muerte es el final de la vida física, todos nosotros seguiremos vivos en las personas que se quedan, en nuestros hijos, en nuestros familiares y sobre todo en los amigos de vida, esos amigos cómo vosotros que siempre me habéis dado lo mejor. No penséis en mi final, pensar en todo lo que me llevo el día de mi muerte. Me llevo AMOR, me llevo PAZ, me llevo CARIÑO incondicional y sobre todo me llevo una vida que ha sido increíble gracias a todos y cada uno de vosotros.

Os pido por favor que le hagáis llegar a mi hija una foto donde estemos compartiendo un buen momento juntos. No le deis el pésame a mis familiares, decirle algo bonito de mí.

Si me tenéis presente, nunca moriré. Gracias, gracias y gracias.  

 

Estoy feliz de utilizar la app de I Leave y poder tener diálogos con la muerte y así ayudar a mis seres queridos con el duelo.